lunes, 29 de marzo de 2010

Pornosilábica




A punto de destruir la cordura que me queda,
se asoma de tus piernas esa luz que brilla sólo en mis ojos
no es que me corresponda como un insulto de adiós
ni que me sonría como un coqueteo tardío postcoital
pero se acerca con furia y repite en mis oídos la memoria
fotogénica y mal grabada de cada uno de los jadeos;
empieza por ser coherente, y se distingue como un abusador.
Y no es en suposición pero corresponde a mi himno emocional
a la reciente nación de mi corazón, a la nación de tus muslos
y a las colonias que controla tu sistema nervioso...

Sí mi capitán, muéveme más, ah, ah, más ...
más, dale cabrón, ah, corazón.
Me voy a venir, cielo, me voy a venir.
Sí, sí, quiero que te vengas dentro de mi,
ah, ah, ah. Sí, besa mi cuello,
ah, más duro, dios mio, cabrón...
Siénteme, ah, me vuelvo a venir,
ah vamos a venirnos juntos
ah, corazón, te amo, cielo, te amo. ah, ah ah.

4 comentarios:

JL Ortiz-Camargo dijo...

Es algo interesante que después de mucho de nada de nada se decida por esto, pero creo que esa era una repsuesta que no parecía activada, sólo la estoy comprobando. Saludos

Carolina: pOpstar pornosilábica dijo...

Eres muy, muy bueno... y ya sabes, como siempre lo he dicho, no hay poeta sin musa, ni musa sin artista... ¡ya estamos!, éxito con las letras, que son un enigma perpetuo, son la eternidad.

Besos de chocolate.

gleso dijo...

Hola sólo dejándote un saludo. Soy Guillermo del taller. Cuídate y como ya te dije muy padre tu blog. En esta primera incursión lo que más me latió fue lo del cocodrilo. Bueno, nos vemos.

JL Ortiz-Camargo dijo...

Muchas gracias Memo, Saludos y andamos en contacto