miércoles, 21 de abril de 2010

Tortuga



Anoche soñé que una tortuga
invadía mi cama, reptaba en mi sueño,
se dormía en mi espalda y su caparazón
era de una naturaleza verdosa sexual
que provocaba una sonrisa anfibia.
La tortuga, hablaba en voz alta,
lentamente quería comerse mi corazón,
lentamente trate de evitarlo,
lentamente me convenció,
lentamente se lo fue comiendo.

1 comentario:

JL Ortiz-Camargo dijo...

Ay tortuga, nadie te quiso tampoco