viernes, 14 de mayo de 2010

La Asesina de Palabras




Los silencios se han cegado
y buscan a la asesina de palabras
aniquiladora de ideas múltiples
que en las sombras se oculta
gestando el victimismo
de las oraciones simples
compuestas por
sujeto, verbo y predicado.
Viva la noche como escondite,
un buen lugar de ensayos amorosos
pero siempre son inmorales para otros.
Esa música vocal nos hará vibrar,
como un soplido que el viento deja
en el alma femenina
de mis cabellos ondulados.
Que encuentren al asesino,
transformista de sensaciones
violador cerebral, ah,
olfateando el abecedario,
podemos encontrarlo
que recuerden que
las letras no se secuestran
ni las ideas se venden
que se lea pronto la dicha
de ser leído una y muchas veces.
Él está cerca, su rastro es acuoso
vemos tirada a la letra "a"
ensangrentada,
y como siempre,
en la mudez que la envuelve
la hache grita como loca
yo no dormiré
hasta que las letras sean limpias
y atraviesen mi cerebro como
espadas filosas,
que se despierten los sonidos
que se entona el remedio
"las letras viven, viven las palabras"
la asesina de palabras
confiesa su crimen
y las propias palabras
lo sentencian a:
veinticinco días sin saliva
en el fondo de los silencios.